Consideraciones en torno a los Accidentes de Trabajo III: Costes de los accidentes

Boletín: 
Newsletter 63, Octubre 2016
Costes de los accidentes
 
Es corriente, cuando algún empresario habla con técnicos y profesionales de prevención, que éstos le hablen de las ventajas que para la empresa comporta la prevención y que uno de los argumentos que éstos empleen sea el de cuánto dinero puede llegar a perder la empresa cada vez que se produce un accidente de trabajo o se sanciona a la empresa por no haber implementado un sistema de prevención. Bien es verdad que, también es corriente, a muchos prevencionistas “se les va la mano” porque pretenden abultar las consecuencias no deseadas de una mala o nula prevención, exagerándolas, pensando que de esa forma demuestran de una forma más eficaz que existen costes derivados de los accidentes que podrían ser evitados con una buena prevención.
Creo que hoy en día, dada la experiencia que la mayor parte de las empresas tienen con respecto a la prevención, no es que deba ser un tema que sea preciso subrayar, o sobre el que se deba enfatizar, pero sí que no está mal, aunque sea de pasada y sin necesidad de magnificarlo, recordar que existe y no perderlo de vista. Como he dicho, aunque las empresas ya saben que los accidentes de trabajo (y las enfermedades) suponen costes, es posible que muchas no sean conscientes de a cuánto ascienden, porque además de los costes evidentes (también llamados “visibles”), hay toda una serie de costes ocultos ("invisibles"), que la empresa asume aunque no lo sepa: disminución de la producción, impacto posible sobre las ventas, efectos sobre la calidad de los productos o servicios que presta la empresa… No hace falta recordar los efectos negativos (nunca positivos) que éstos tienen en la Cuenta de Resultados.
 
Por tanto, creo que es recomendable que la empresa implemente contablemente un sistema de contabilidad de costes. De esta forma podrá comprobar que:
                                   
                               Es mucho mejor un sistema de prevención que ninguno.
 
Costes visibles
Son los costes que la empresa conoce, es decir, aquellos que se han contabilizado y que de esa forma pasan a ser visibles, pues de no ser así,permanecerían “invisibles” y camuflados entre el resto de costes de la empresa. La mayor parte de las empresas entiende como costes fijos los de prevención y seguridad. Pero hay quien los contabiliza en la partida “Otros gastos” y, al estar mezclado junto con otros costes, parece que son los causantes de que el volumen total de la partida “Otros gastos” sea “tan elevado”, y piensan que un coste menor en prevención le ayudará a mejorar el resultado final de dicho capítulo de gastos.
Con todos los respetos hacia quienes así proceden, creo que se trata de un proceder que persigue un buen fin, pero que quien lo lleva a cabo se engaña a sí mismo pensando que ha hecho un buen acto para disminuir los costes porque, como hemos dicho antes, existen costes ocultos que, al no contabilizarlos por separado, en una cuenta especial, no se hacen visibles y desvirtúan los efectos que la prevención tiene en los datos económicos de la empresa. Es decir, que si en lugar de registrarlos como si de gastos ordinarios se tratara, se llevasen a una cuenta especial y separada del concepto al que responden, se podría conocer el verdadero efecto que la falta de prevención produce.
 
¿Cuáles son esos costes?
- Costes salariales: los que el empresario paga al trabajador mientras está accidentado, así como los de los compañeros que han dejado de trabajar atendiendo al accidentado.
- Costes derivados de la contratación de un substituto: no sólo lo salariales, sino también los derivados del proceso de selección, administrativos por darle de alta en la empresa, formación… Y así hasta que el trabajador accidentado se incorpore de nuevo.
- Costes por pérdidas o daños en materiales y equipos. Es decir, los equipos dañados (en caso de que los haya), así como los posibles daños en los productos producidos y que se hayan deteriorado como consecuencia del accidente.
- Pérdidas de ventas o clientes, daños a la imagen de la empresa. Cada empresa sabe cómo le puede afectar esta partida.
- Complementos por incapacidad temporal. Hay convenios colectivos que especifica que, en caso de accidente, el empresario asumirá el complemento para que los trabajadores afectados cobren el 100% de lo percibido en el mes anterior a la baja, hasta un máximo de 18 meses.
- Recargos en prestaciones por omisión de medidas de seguridad. La LGSS (art 123) prevé que la Inspección de Trabajo puede imponer a la empresa que esta incremente en un 30% al 50% la prestación económica que el trabajador o sus deudos reciben de la Seguridad Social.
- Sanciones administrativas. Es más que evidente esta partida que la Inspección de Trabajo impone a las empresas por presuntos (mientras no se demuestre lo contrario) incumplimiento de medidas de prevención y seguridad, aun cuando todavía no se haya producido un accidente. También puede ser paralizada la actividad, etc.
- Costes debidos a demandas por responsabilidad civil. El trabajador, su familia o el sindicato pueden reclamar por la vía civil. Esto genera, además de la posible sanción civil, los costes seguros de contratación de abogados, honorarios por peritajes, tiempo para acudir a testificar, etc.
- Costes por responsabilidad penal. El Código Penal (LO 10/95) prevé un delito de peligro por infracción de normas de prevención de riesgos laborales (arts. 316, 317) o lesiones por imprudencia grave o profesional (art. 152). Esto generaría, además de la posible sanción penal, también genera costes de abogados, honorarios de peritos, tiempo para acudir a testificar, etc.
En conclusión, que como quiera que de un accidente o enfermedad se derivan diversos tipos de costes, productivos o legales, al no tener la empresa “la imagen fiel” del coste del accidente, no llega a tomar conciencia exacta de a cuánto ascienden los mismos. Y eso siempre y cuando esos costes se materialicen, porque, como es bien sabido, no siempre se presentan las demandas que es posible presentar, ni la Inspección de Trabajo está todos los días en la empresa imponiendo sanciones, ni hay querellas de tipo penal, por lo cual, hasta que no se producen, no se toma conciencia de cuán gravosas pueden llegar a ser.
 
Por ello, es recomendable, no sólo por temas de prevención, sino por cuestiones meramente económicas, registrar debidamente los costes que se producen en la empresa, a ser posible separadamente, para saber cómo las medidas que la empresa toma sobre cada una de las partidas registradas afecta al comportamiento de las mismas y al resultado en general.
 
La contabilidad de los costes (analítica) se relaciona con la adquisición de información muy útil para la gerencia interna de la empresa así como para la toma de decisiones. Esta información se encuentra en el conjunto de operaciones diarias, pero es preciso expresarla de una forma clara, precisa y separad en partidas distintas en función, o bien de los departamentos de la empresa, o bien en función de la naturaleza de los costes, y es una herramienta fundamental para la consolidación de la empresa.
 
Y recuerden:
 
               UN ACCIDENTE DE TRABAJO SOLO PRODUCE COSTES INDESEADOS