El G20 se compromete a promover la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo.

Boletín: 
Newsletter 47, Abril 2015

Los días 11 a 14 de setiembre de 2014 tuvo lugar en Melbourne una reunión de los ministros de empleo y trabajo de los miembros del G20, el club de países ricos constituido por siete de los países más industrializados —Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido— (G-7), más Rusia (G-8), más once países recientemente industrializados de todas las regiones del mundo, y la Unión Europea como bloque económico. España no es miembro, pero tiene el estatus de invitado permanente.

En dicha reunión se aprobó una declaración (ver enlace) sobre en el que se titulada "Prevención del desempleo estructural, creación de mejores trabajos y potenciación de la participación" en la que un apartado estaba específicamente dedicado a la mejora de la seguridad y salud en el trabajo y cuyo texto era el siguiente:

"La mejora de la seguridad y salud en el trabajo es una prioridad urgente que protege a los trabajadores y contribuye a aumentar la productividad y el crecimiento. Estamos de acuerdo en adoptar nuevas medidas para reducir los sustanciales costos humanos y económicos asociados a lugares de trabajo inseguros y enfermedades relacionadas con el trabajo. Respaldamos la declaración adjunta sobre lugares de trabajo más seguros y saludables (Anexo C), y nos comprometemos, en su caso, a aplicar sus recomendaciones en colaboración con los gobiernos, las organizaciones internacionales y los interlocutores sociales".
 
El anexo C detallaba lo anterior con las siguientes palabras:
 
"Anexo C. Declaración del G-20 sobre lugares de trabajo más seguros y saludables
Los lugares de trabajo seguros y saludables son un elemento esencial para un crecimiento fuerte, sostenible e inclusivo. Como consecuencia de accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo se produce cada día la muerte de más de 6.300 trabajadores y la pérdida de un 4 por ciento del PIB mundial en costos directos e indirectos de cada año, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). No sólo son estos accidentes y enfermedades una terrible tragedia humana, sino que también contribuyen a días de trabajo perdidos, disminución de la productividad, malas relaciones entre empleadores y trabajadores, y otras consecuencias que perjudican a los individuos, las familias, las empresas, las comunidades y las economías nacionales.
Los miembros del G-20 están comprometidos en la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo (SST) en nuestras propias economías y en todo el mundo. En este sentido, subrayamos la necesidad de marcos legales adecuados y robustos para la SST, así como sistemas eficaces para su aplicación y control del cumplimiento, la gestión de la seguridad y la salud, y la recopilación de datos. También tomamos nota de la función esencial que desempeñan los interlocutores sociales en el logro de lugares de trabajo seguros y saludables. Alentamos a los países a considerar la ratificación de los convenios pertinentes de la OIT y para hacer un uso efectivo de los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social, y las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales.

Nos comprometemos a tomar medidas para mejorar la SST a través de las siguientes medidas a nivel de país y colectivos, teniendo en cuenta el contexto nacional de cada país. Además, nos comprometemos a revisar los avances con respecto a estas medidas durante las futuras presidencias del G20.
1. Tratar de asegurar que los organismos nacionales de seguridad y salud respondan a las necesidades de los trabajadores y de los empleadores a través de evaluaciones en curso y los incentivos eficaces y servicios de asesoramiento en relación con los posibles riesgos, medidas preventivas y de protección, y la gestión de riesgos y de control
2. Fortalecer la legislación y proporcionar los recursos adecuados para la prevención y la indemnización, la formación, la asistencia para el cumplimiento, y los esfuerzos de aplicación.
3. Mejorar la recopilación de datos y el uso de datos empíricos para el diseño de programas y efectivamente orientar los esfuerzos de aplicación y divulgación.
4. Tomar medidas concretas para mejorar las condiciones de seguridad y salud para los trabajadores vulnerables y en sectores de alto riesgo.
5. Aumentar la conciencia, en particular entre las pequeñas y medianas empresas, sobre la importancia de la SST y el impacto positivo que los lugares de trabajo más seguros y saludables tienen en la productividad, la participación de la fuerza laboral, el crecimiento económico y el desarrollo sostenible.
6. Recopilar y compartir las mejores prácticas entre los miembros del G-20 y los países del G-20 no interesados, y apoyar los estudios sobre los nuevos retos derivados de los avances tecnológicos y los cambios demográficos.
7. Apoyar los esfuerzos nacionales e internacionales de carácter voluntario para implementar intercambios, compartir las tecnologías pertinentes, y coordinar la cooperación técnica.
8. Colaborar con la OIT para mejorar la SST global y promover la colaboración entre los esfuerzos del G-20 nacionales, bilaterales y colectivos.
9. Seguir trabajando en estrecha colaboración con los interlocutores sociales en relación colectiva y acciones nacionales para mejorar la SST.
10. Promover las prácticas empresariales responsables y la participación efectiva de la cadena de suministro para mejorar la SST, con referencia a las Naciones Unidas, la OIT, y las directrices de la OCDE y las normas, según corresponda.