Nos han preguntado

¿En la reciente medición de polvo de madera en nuestra empresa y tras el estudio del informe me surge la duda al respecto de la fracción inhalable?

Cuando se inhala el polvo, el punto de sedimentación en el sistema respiratorio humano depende de la gama de tamaños de partículas presentes en el polvo.

Existen tres fracciones de polvo: las fracciones inhalables, torácicas y respirables, que se definen en la norma europea EN481.

La fracción inhalable es la fracción másica del aerosol total que se inhala a través de la nariz y la boca durante la respiración y que, por lo tanto, puede depositarse en cualquier parte del tracto respiratorio. Los valores límite para agentes químicos que se presentan como polvo o humos se refieren a la fracción inhalable o respirable. Cuando no aparece ninguna indicación se refieren a la fracción inhalable3. Aquellos agentes químicos en forma de polvo que no tienen un valor límite específico entran en la categoría de “Partículas (insolubles o poco solubles) no especificadas de otra forma” y se les aplica un VLA-ED de 10 mg/m3 para la fracción inhalable.  

Tenemos pensado en comprar una cesta de trabajo para carretillas elevadoras, es legal sí o no?

Pues sí y no, vamos a ver el tema normativo;

NTP 474 : “Plataformas de trabajo en carretillas elevadoras”. Año 1998

 Viene a decir que las carretillas elevadoras son para cargar, descargar y transportar distintos materiales, pero… si se acopla una plataforma de trabajo para efectuar trabajos en altura esporádicos y de corta duración puede presentar una serie de ventajas desde el punto de vista de seguridad frente a otros medios de acceso a alturas como pueden ser las escaleras manuales.

 Además que este sistema es mucho mejor que subirse a un palet o sobre las horquillas directamente, porque el riesgo de caída a distinto nivel es intolerable.

 Con todo y con eso, se excluían los casos en que haya movimiento de materiales o personas de un nivel a otro, para los que no se deben utilizar este tipo de conjunto de plataforma y carretilla. Tampoco se deben utilizar para elaborar pedidos o recoger materiales almacenados en altura para lo que existen distintos tipos de aparatos o máquinas especialmente diseñados para ello, y además la altura máxima de trabajo se debe limitar a 5 m, para alturas superiores se deben utilizar otros equipos.

 O SEA QUE SÍ.

Pero un real decreto, en concreto el RD1215/97 decía:

 “La elevación de trabajadores sólo estará permitida mediante equipos de trabajo y accesorios previstos a tal efecto. No obstante, cuando con carácter excepcional hayan de utilizarse para tal fin equipos de trabajo no previstos para ello, deberán tomarse las medidas pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores y disponer de una vigilancia adecuada”

 Entonces, sólo puede ser con carácter excepcional y tomando las medidas pertinentes, por lo que esta norma se deroga y es NO VALIDA durante algún tiempo.

 O SEA QUE NO.

 Hasta que en el año 2012 aparece la NTP 955 “Plataformas para elevación de personas acopladas a equipos de elevación de cargas “ que viene a decir:

 “Los equipos de trabajo diseñados específicamente para la manutención de cargas, no están concebidos para la elevación de personas, aunque sus mecanismos para la elevación y transporte de cargas son en general robustos y fiables”, es decir, tenemos claro que una carretilla elevadora tiene “poder suficiente” para elevar a una persona y un accesorio, pero tiene que ser algo excepcional.

 

En principio, no pueden considerarse como excepcionales operaciones rutinarias, repetitivas o previsibles, tales como:

 •elevación de personas de un nivel a otro

 •reparación de alumbrado público o privado

 •acceso a zonas de almacenamiento para preparación de pedidos

 •manutención manual de materiales en altura

 •operaciones de instalación, montaje o desmontaje en altura

 •otros trabajos en altura, incluso de tipo ocasional, para limpieza, mantenimiento, etc

 Sin embargo, podrían considerarse situaciones excepcionales y, por lo tanto, no rutinarias, ni repetitivas, aquellas en las que sea técnicamente imposible utilizar equipos para la elevación de personas o en las que los riesgos derivados del entorno en el que se realiza el trabajo o de la necesidad de utilizar medios auxiliares a bordo del habitáculo de las máquinas para elevar personas, son mayores que los que se derivarían de la utilización de las máquinas para la elevación de cargas, acondicionadas para elevar personas.

 Asimismo, serían situaciones excepcionales las de emergencia, debidas, por ejemplo, a la necesidad de evacuar personas o de realizar una reparación inmediata para evitar un posible accidente o daños materiales irreparables.

 Incorpora la NTP 955 una serie de parámetros a cumplir con la carretilla, con el entorno que la rodea, con la actividad a realizar y con los medios empleados, y concluye con que dado que el RD. 1215/1997 exige que esta operación excepcional debe disponer de una “vigilancia adecuada” y dada la finalidad que persigue la presencia del recurso preventivo (artículo 22 bis punto 4 del RD 39/1997); tal figura, en los supuestos en que tal presencia sea preceptiva, podría y debería asumir la vigilancia de la correcta ejecución de la operación.

En la guardería del ayuntamiento, estamos obligados a realizar y registrar un plan de autoprotección?

En referencia a la posibilidad o no de realizar el  plan de Autoprotección, la respuesta es que en una guardería es obligatorio ya que según la NORMA BÁSICA DE AUTOPROTECCIÓN RD (393/2007), en su Anexo I. Catálogo de Actividades nos dice: (…)

2. Actividades sin reglamentación sectorial específica (…)

e) Actividades docentes:

Establecimientos de uso docente especialmente destinados a personas discapacitadas físicas o psíquicas o a otras personas que no puedan realizar una evacuación por sus propios medios.

Es por ello que será obligatorio la realización de un plan de autoprotección y su registro como también prevé la normativa, en su Art, 5, “1. Los datos, de los planes de autoprotección, relevantes para la protección civil deberán ser inscritos en un registro administrativo, que incluirá como mínimo los datos referidos en el anexo IV de la Norma Básica de Autoprotección.

A tal fin, los titulares de las actividades remitirán al órgano encargado de dicho registro los referidos datos y sus modificaciones.

2. El órgano encargado del registro, así como los procedimientos de control administrativo y registro de los Planes de Autoprotección de los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias donde se desarrollan las actividades relacionadas en el anexo I de la Norma Básica de Autoprotección, será establecido por las comunidades autónomas competentes o el órgano competente establecido en el caso de actividades con reglamentación sectorial específica.

¿Quien puede realizar el plan de autoprotección?

La normativa cita textualmente en su Art 4;

“1. La elaboración de los planes de autoprotección previstos en la Norma Básica de Autoprotección se sujetarán a las siguientes condiciones:

a) Su elaboración, implantación, mantenimiento y revisión es responsabilidad del titular de la actividad.

b) El Plan de Autoprotección deberá ser elaborado por un técnico competente capacitado para dictaminar sobre aquellos aspectos relacionados con la autoprotección frente a los riesgos a los que esté sujeta la actividad.

c) En el caso de actividades temporales realizadas en centros, establecimientos, instalaciones y/o dependencias, que dispongan de autorización para una actividad distinta de la que se pretende realizar e incluida en el anexo I, el organizador de la actividad temporal estará obligado a elaborar e implantar, con carácter previo al inicio de la nueva actividad, un Plan de Autoprotección complementario.

d) Los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias que deban disponer de plan de autoprotección deberán integrar en su plan los planes de las distintas actividades que se encuentren físicamente en el mismo, así como contemplar el resto de actividades no incluidas en la Norma Básica de Autoprotección.

e) En los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias del apartado anterior se podrá admitir un plan de autoprotección integral único, siempre que se contemple todos los riesgos particulares de cada una de las actividades que contengan.

f) Los titulares de las distintas actividades, en régimen de arrendamiento, concesión o contrata, que se encuentren físicamente en los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias que deban disponer de plan de autoprotección, de acuerdo con lo establecido en el anexo I, deberán elaborar, implantar e integrar sus planes, con sus propios medios y recursos.

2. El Plan de Autoprotección deberá acompañar a los restantes documentos necesarios para el otorgamiento de la licencia, permiso o autorización necesaria para el comienzo de la actividad.

3. Las administraciones públicas competentes podrán, en todo momento, requerir del titular de la actividad correcciones, modificaciones o actualizaciones de los planes de autoprotección elaborados en caso de variación de las circunstancias que determinaron su adopción o para adecuarlos a la normativa vigente sobre autoprotección y a lo dispuesto en los planes de protección civil.

Por tanto, corresponde a la Administración Pública competente determinar el perfil o la titulación del redactor del Plan de Autoprotección a la vista de su trayectoria profesional o formativa. Los órganos competentes de las Administraciones Públicas que informen o reciban la documentación del Plan de Autoprotección de las actividades, centros, establecimientos o instalaciones señaladas en el Anexo I de la Norma Básica de Autoprotección, son los que deben determinar si el redactor del Plan es un técnico competente.

¿Podríamos desmantelar una instalación que contiene amianto? Que normativa nos afecta?

La normativa actualmente vigente en materia de seguridad y salud de los trabajos con riesgo de exposición al amianto es la siguiente:

·  Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto - Se recomienda asimismo la Guía Técnica de aplicación de este Real Decreto del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Es RD hace referencia a las operaciones y actividades en las que los trabajadores estén expuestos o sean susceptibles de estar expuestos a fibras de amianto o de materiales que lo contengan (demolición, retirada, desmantelamiento, reparación, transporte, encapsulamiento, etc.). 

¿Qué requisitos tendríamos que cumplir para poder realizar ese tipo de trabajos?

Los principales requisitos de obligado cumplimiento para las empresas que efectúen este tipo de trabajos:  

  • Inscribirse en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) de la Autoridad Laboral del territorio donde radiquen sus instalaciones principales, mediante la cumplimentación de la ficha recogida en el anexo III del Real Decreto 396/2006.
  •  Elaborar un Plan de Prevención de Riesgos Laborales en el que se identifiquen los medios humanos y materiales necesarios y los procedimientos adecuados para desarrollar los trabajos con amianto. 
  • Posteriormente, para cada actuación concreta, y partiendo de lo dispuesto en el Plan de Prevención, redactar y someter a aprobación por la Autoridad Laboral competente un Plan de Trabajo redactado según lo dispuesto en el artículo 11 del mencionado Real Decreto, como adaptación de estos procedimientos y medidas a una operación concreta. La tramitación de cada plan de trabajo, requiere del preceptivo informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, además del caso que nos ocupa, también del Invassat.
  • El empresario estará obligado a proporcionar formación e información, estará deberá versar:

- Propiedades del amianto y sus efectos en la salud. Efecto sinérgico del tabaco.

- Tipos de productos o materiales que puedan contener amianto.

- Operaciones que puedan implicar exposición. Importancia de los medios de prevención.

- Prácticas profesionales seguras. Controles. Equipos de protección.

- Función, elección, selección, uso apropiado y limitaciones de los equipos respiratorios.

- En su caso, formas y métodos de comprobación de los equipos respiratorios.

- Procedimientos de emergencia.

- Procedimiento de descontaminación.

- Eliminación de residuos.

- Exigencias sobre vigilancia de la salud.

Y con respecto a la información:

-Riesgos potenciales por exposición al polvo de amianto.

- Disposiciones del R.D. En particular: prohibiciones, evaluación y control del ambiente de trabajo.

- Medidas de higiene.

- Peligros graves del hábito de fumar.

- Utilización y obligatoriedad, en su caso, del empleo de EPI, de ropa de protección y su correcto uso y conservación.

- Otra información de precauciones para reducir al mínimo la exposición.

  • El empresario estará obligado a proporcionar vigilancia de la salud específica en relación con los riesgos por exposición a amianto, según las pautas y protocolos determinados por las autoridades sanitarias. Será obligatoria: • Antes del inicio de los trabajos, para determinar la aptitud específica para los trabajos con riesgo por amianto. • Periódicamente.
¿Quién tiene que realizar el plan de trabajo?

Los planes de trabajo pueden ser planes específicos para trabajos programables y de duración variable, especialmente en demoliciones, retirada de amianto o de materiales que lo contengan en edificios, estructuras, maquinaria, equipos e instalaciones, desguace de navíos, etc. O generales para operaciones de corta duración con presentación irregular o no programables con antelación, particularmente en los casos de mantenimiento y reparación.

El plan de trabajo para actividades con riesgo de exposición a amianto debe prever las medidas que sean necesarias para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores que vayan a llevar a cabo estas operaciones y debe tener el siguiente contenido:

  • Datos generales de identificación.
  • Descripción del trabajo a realizar con especificación del tipo de actividad que corresponda.
  • Tipo de material a intervenir.
  • Tipo de material a intervenir indicando si es friable o no friable.
  • Forma de presentación del mismo en la obra.
  • Cantidades que se manipularán de amianto o de materiales que lo contengan.
  • Ubicación del lugar en el que se habrán de efectuar los trabajos.
  • Fecha de inicio y la duración prevista del trabajo.
  • Relación nominal de los trabajadores implicados directamente en el trabajo o en contacto con el material conteniendo amianto.
  • Procedimientos que se aplicarán y particularidades que se requieran para la adecuación de dichos procedimientos al trabajo concreto a realizar.
  • Medidas preventivas contempladas para limitar la generación y dispersión de fibras de amianto en el ambiente y las medidas adoptadas para limitar la exposición de los trabajadores al amianto.
  • Equipos utilizados para la protección de los trabajadores, especificando las características y el número de las unidades de descontaminación y el tipo y modo de uso de los equipos de protección individual.
  • Medidas adoptadas para evitar la exposición de otras personas que se encuentren en el lugar donde se efectúe el trabajo y en su proximidad.
  • Medidas destinadas a informar a los trabajadores sobre los riesgos a los que están expuestos y las precauciones que deban tomar.
  • Medidas para la eliminación de los residuos de acuerdo con la legislación vigente indicando empresa gestora y vertedero.
  • Recursos preventivos de la empresa indicando, en caso de que éstos sean ajenos, las actividades concertadas.

La Autoría del plan de trabajo. Ha de incluir un especialista en Higiene Industrial, para realizar la evaluación de riesgos según se indica en el artículo 5 del RD 396/2006.

Páginas