Nos han preguntado

¿Recientemente, en mi empresa ha habido un accidente de trabajo, es obligatoria la investigación?

Sí, sí que es obligación del empresario investigar los accidentes de trabajo que se produzcan en la empresa.

La LPRL en su art. 16.3 obliga al empresario a "investigar los hechos que hayan producido un daño para la saludde los trabajadores, a fin de detectar las causas de estos hechos". De lo anterior se podría deducir que la obligación legal del empresario se extiende a la investigación de todos aquellos accidentes laborales con consecuencias lesivas para las personas y ello, desde una perspectiva tanto preventiva como legal, es insuficiente. Con criterios estrictamente preventivos, la investigación debe extenderse a TODOS los accidentes laborales que, independientemente de sus consecuencias, tengan un potencial lesivo para las personas ya que se debe aceptar como premisa indiscutible que una vez se desencadena la secuencia que tiene como resultado el accidente, las consecuencias del mismo pueden ser, en muchas ocasiones, fruto del propio azar. Legalmente, porque la LPRL obliga al empresario a garantizar la protección eficaz de sus trabajadores y ello conlleva forzosamente a identificar las causas que han posibilitado la materialización del incidente, en tanto en cuanto el incidente no es sino la manifestación objetiva e irrefutable de que una situación de riesgo no está suficientemente o correctamente controlada. Reforzando la anterior consideración, el art. 12.3 de la Ley sobre Infracciones y sanciones en el Orden Social (LISOS), que deroga al art. 47.3 de la LPRL, considera infracción grave: "... no llevar a cabo una investigación en caso de producirse daños a la salud de los trabajadores o de tener indicios de que las medidas preventivas son insuficientes". La investigación no sólo de los accidentes con consecuencias lesivas, sino también de aquellos otros con potencial lesivo, no solo es una exigencia de la LPRL, sino que también está en la base de distintos modelos preventivos, como por ejemplo el Control Total de Pérdidas de Frank Bird, quién cuantificó la proporción existente entre los accidentes laborales en función de sus consecuencias (600 incidentes por cada 10 accidentes con lesiones) y dedujo la necesidad de controlar este tipo de sucesos si el objetivo de la empresa era identificar los factores de riesgo predominantes, y la infravaloración de los mismos si no se analizan, lo que lleva consigo la imposibilidad de planificar las acciones preventivas pertinentes.

Además esa investigación ha de tener soporte documental, según el art 23 de LPRL, en cuanto a la metodología, en toda investigación de accidente se persigue conocer lo más fielmente posible que circunstancias y situaciones de riesgo se daban para posibilitar su materialización en accidente, con el fin de identificar las causas a través del previo conocimiento de los hechos. Para ello, la investigación debe contemplar cinco etapas sucesivas: toma de datos, integración de los mismos, determinación de las causas, selección de las principales y ordenación de las mismas. Todo ello debería permitir eliminar las causas determinantes del accidente para evitar su repetición, así como el aprovechamiento de la experiencia adquirida para mejorar la prevención.

¿Estoy obligado a comunicar dicho accidente de trabajo y ante qué organismo?

El empresario está obligado a notificar a la autoridad laboral los daños para la salud de los trabajadores a su servicio, que se hubieran producido con motivo del desarrollo de su trabajo, esa notificación se realizar a través del parte de accidente de trabajo que Es el documento oficial que deberá de cumplimentar la empresa cuando se produzca un accidente de trabajo o recaída que comporte la ausencia del trabajador/a del puesto de trabajo de, como mínimo, un día, sin contar el día en que se accidentó, previa baja médica. 

Los accidentes de trabajo se notifican A través del parte normalizado publicado en la Orden TAS/2926/2002, de 19 de Noviembre del Sistema de Declaración Electrónica de Accidentes de Trabajo (Delt@), accesible desde la dirección: http://www.delta.mtas.es/. El empresario puede obtener el certificado digital necesario      para       acceder       en http://www.cert.fnmt.es/clase2/main.htm. Algunos empresarios tienen concertado este servicio con una gestoría. La información que introduce el empresario o su gestoría, es validada por la Mutua.

Ademas de todo esto existen unos plazos que no podemos sobrepasar que son;

  • Para el parte de accidente: POR EL EMPRESARIO: 5 días hábiles contados desde la fecha en que se produjo el accidente o de la baja médica.
  • Para la relación de accidentes sin baja: POR EL EMPRESARIO: Mensualmente en los primeros 5 días hábiles de cada mes.
  • Relación de altas o fallecimientos de accidentes: POR LA ENTIDAD GESTORA O COLABORADORA: Mensualmente antes del día 10 del mes siguiente.
  • Para  la comunicación  urgente:  POR  EL  EMPRESARIO:  24  horas  en  caso  de accidente grave, muy grave, mortal o múltiple (más de 4 personas), excepto los In-Itinere (en los supuestos referidos en el artículo 6º de la Orden 16 de diciembre de 1987).
¿Qué consecuencias tiene el que no comunique el accidente de trabajo?

La no comunicación del accidente de trabajo conlleva sanciones que vienen definidas en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, RDL 5/2000, de 4 de agosto,  regula  entre  otras,  las  siguientes  infracciones  leves  y  graves Constituye Infracción leve que se sanciona con multas de 40€ a 2.045€, no dar cuenta, en tiempo y forma, a la autoridad laboral, de los accidentes de trabajo ocurridos cuando tengan la calificación de leves. (art.11.2) 

Constituye infracción grave, que puede ser sancionadas con multa de 2.046 € a 40.985€:

  • No dar cuenta en el plazo máximo de 24 horas a la autoridad laboral de los accidentes de trabajo ocurridos que tengan la consideración de graves, muy graves o mortales.
  • No llevar a cabo una investigación en caso de producirse daños a la salud de los trabajadores o de tener indicios de que las medidas preventivas son insuficientes (Sección 2. Art. 12.3).
  • No registrar y archivar los datos obtenidos en las investigaciones (Sección 2. Art. 12.4).
  • No facilitar a los trabajadores designados o al servicio de prevención el acceso a la información y documentación relativa a la relación de accidentes de trabajo que hayan causado al trabajador una incapacidad laboral superior a un día de trabajo. (art. 12.19)
¿Qué consecuencias tiene el que no comunique el accidente de trabajo?

La no comunicación del accidente de trabajo conlleva sanciones que vienen definidas en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, RDL 5/2000, de 4 de agosto,  regula  entre  otras,  las  siguientes  infracciones  leves  y  graves Constituye Infracción leve que se sanciona con multas de 40€ a 2.045€, no dar cuenta, en tiempo y forma, a la autoridad laboral, de los accidentes de trabajo ocurridos cuando tengan la calificación de leves. (art.11.2) 

Constituye infracción grave, que puede ser sancionadas con multa de 2.046 € a 40.985€:

  • No dar cuenta en el plazo máximo de 24 horas a la autoridad laboral de los accidentes de trabajo ocurridos que tengan la consideración de graves, muy graves o mortales.
  • No llevar a cabo una investigación en caso de producirse daños a la salud de los trabajadores o de tener indicios de que las medidas preventivas son insuficientes (Sección 2. Art. 12.3).
  • No registrar y archivar los datos obtenidos en las investigaciones (Sección 2. Art. 12.4).
  • No facilitar a los trabajadores designados o al servicio de prevención el acceso a la información y documentación relativa a la relación de accidentes de trabajo que hayan causado al trabajador una incapacidad laboral superior a un día de trabajo. (art. 12.19)
¿En qué consiste la responsabilidad solidaria en prevención de riesgos laborales?

El artículo 24 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece la obligación de coordinación de las tareas preventivas con el fin de evitar daños ante la concurrencia de trabajadores de dos o más empresas en un mismo centro de trabajo. A través del R.D. 171/2004 de coordinación de actividades empresariales se regulan las obligaciones de las diferentes empresas según su papel establecido dentro de la cadena de contrataciones. Ahora bien, ante la dejación de esas funciones, ¿cómo pueden afectarnos las diferentes responsabilidades? La responsabilidad solidaria en materia laboral ha quedado asociada a la coordinación de actividades empresariales de manera clara. A la postre y de manera muy resumida esto nos supone que un empresario principal ante su deber de vigilancia respecto del cumplimiento de la normativa de las empresas contratadas es responsable solidario ante un incumplimiento o un accidente de trabajo. El Tribunal Supremo así lo ha ratificado históricamente en diferentes sentencias. El empresario principal no solo debe cumplir sus obligaciones en materia preventiva sino que además tiene que vigilar y hacer cumplir las obligaciones preventivas de toda la cadena de contratación, y así sucesivamente cada empresa. En un accidente de trabajo aunque el trabajador accidentado pertenezca a una empresa dos niveles inferiores en la contratación, todas las empresas vinculadas a esa cadena son responsables solidarios respecto al accidente. Ello incluye una posible sanción administrativa y otro tipo de actuaciones legales posteriores como recargos de prestaciones, responsabilidad civil, etc.

Todo sujeto a que sea propia actividad y viene definida doctrinalmente como:

Sobre la PROPIA ACTIVIDAD, doctrinalmente se han venido manteniendo dos posturas acerca de la definición de este concepto. Por un lado, tenemos el llamado "criterio de sustituibilidad", por el que la propia actividad se define como aquellos trabajos o servicios contratados cuyo resultado el empresario puede conseguir por sus propios medios sin tener que recurrir a terceros contratistas (STS DE 2-11-87, Aranzadi 9274). Por otro lado, otra corriente utiliza el criterio de "la coincidencia con el ciclo productivo" para definir la propia actividad. Así, cuando se contratan servicios que son necesarios pero que no coinciden con el ciclo productivo de la empresa en cuestión, estaríamos ante la propia actividad. Por ejemplo, los servicios de limpieza o de seguridad en una obra.

¿Qué es la responsabilidad subsidiaria?

Según el art. 127.1 LGSS cuando el empresario haya sido declarado responsable, en todo o en parte, del pago de una prestación, si la correspondiente obra o industria estuviere contratada, el propietario de esta responderá de las obligaciones del empresario si el mismo fuese declarado insolvente.

Ejemplo:

Cuando el propietario de la obra o industria contrate su realización por razón de una actividad empresarial pero la obra o servicio contratado no corresponda «a la propia actividad» del empresario principal. Igual que en el supuesto anterior, se exonera al empresario principal de responsabilidad solidaria respecto a las obligaciones de Seguridad Social incumplidas por el contratista, manteniéndose su responsabilidad subsidiaria (art. 42.2.II ET, 104.1 y 127.1.I LGSS/94). Tampoco el precepto estatutario citado establece en este supuesto la responsabilidad, solidaria ni subsidiaria, del empresario principal en materia salarial y sin perjuicio, en su caso, de la posible aplicación del art. 1597 Código Civil.

¿Cuánto tiempo pueden llevarse durante el día las mascarillas?

Las “mascarillas son equipos de protección individual”, concretamente son equipos de protección respiratoria filtrantes, cuya definición es:

Equipos Filtrantes.- (dependientes del Medio Ambiente) Son equipos que utilizan un filtro para eliminar los contaminantes del aire inhalado por el usuario. Pueden ser de presión negativa o de ventilación asistida, también llamados motorizados. Los equipos motorizados disponen de un moto-ventilador que impulsa el aire a través de un filtro y lo aporta a la zona de respiración del usuario. Pueden utilizar diferentes tipos de adaptadores faciales: máscaras, cascos, capuchas, etc.

Por otro lado, los equipos de presión negativa son aquellos en los que, al inhalar, el usuario crea una depresión en el interior de la pieza facial que hace pasar el aire a través del filtro.Los equipos de protección respiratoria filtrantes no proporcionan oxígeno y no deben utilizarse en atmósferas deficientes en oxígeno que contengan menos del 19,5% en volumen. Los filtros de partículas deben desecharse cuando se note un aumento de la resistencia a la respiración. 

Los equipos de protección de las vías respiratorias están diseñados de tal manera que sólo se pueden utilizar por espacios de tiempo relativamente cortos. Por regla general, no se debe trabajar con ellos durante más de dos horas seguidas; en el caso de equipos livianos o de realización de trabajos ligeros con interrupciones entre las distintas tareas, el equipo podrá utilizarse durante un periodo más prolongado. Hay que resaltar la importancia del ajuste de acuerdo con las instrucciones del fabricante para conseguir una protección adecuada. Se deberán seguir las recomendaciones de uso indicadas por el fabricante.

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