Nos han preguntado

¿El carretillero o el conductor de carretillas elevadoras, de dumpers y equipos similares debe disponer de permiso de conducir?

La respuesta es sí y no, me explico. Según RD 1215/97 de disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo que en su anexo II expone las disposiciones relativas a la utilización de los equipos de trabajo. Para el caso de carretillas y dumpers nos debemos fijar en el apartado 2 de dicho anexo en el que se fijan las Condiciones de utilización de equipos de trabajo móviles, automotores o no.

El punto 1 del apartado 2. del anexo II del citado RD, dispone lo siguiente:

“La conducción de equipos de trabajo automotores estará reservada a los trabajadores que hayan recibido una formación específica para la conducción segura de esos equipos de trabajo”

Del mismo modo, en la NTP 713 sobre carretillas elevadoras (que aun no siendo una norma legal si es una guía de buenas prácticas) se recoge esta necesidad de formación que además amplia:

“La función del operador en el manejo de las carretillas elevadoras es primordial y por ello deberán ser personas con las aptitudes psicofísicas y sensoriales adecuadas, que hayan recibido la formación suficiente para que sean competentes en este trabajo, que hayan sido autorizados específicamente por el empresario para este fin y que exista constancia y registro tanto de la autorización como de la formación recibida”

Por otra parte hay que valorar el tipo de carretilla y dumper, y su utilización. Ya que algunos tipos de carretillas elevadoras y de dumpers disponen de permisos de circulación por la vía pública y se utilizan en este entorno como vehículos especiales.

En el caso de este tipo de vehículos y para su conducción por vías o terrenos públicos aptos para la circulación, o de vías y terrenos privados utilizados por una colectividad indeterminada de usuarios (tal como define el artículo 2 del RDL 339/1990 Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial), se requiere además disponer del correspondiente permiso o licencia de conducción por parte del conductor y tal como expone el art. 9 del mismo RDL 339/1990 es obligación del titular del vehículo hacer cumplir esta obligación:

 ”3. Los titulares y, en su caso, los arrendatarios de los vehículos tienen el deber de actuar con la máxima diligencia para evitar los riesgos que conlleva su utilización, manteniéndolos en las condiciones legal y reglamentariamente establecidas, sometiéndolos a los reconocimientos e inspecciones que correspondan e impidiendo que sean conducidos por quienes nunca hubieren obtenido el permiso o la licencia de conducción correspondiente.

Por tanto si el equipo se utiliza para la ejecución de trabajos en la vía pública, será obligatorio que el conductor posea el correspondiente permiso de circulación, por el contrario si el equipo no dispone de los permisos de circulación pertinente y por tanto no ejecuta trabajos en la vía publica, solo será necesario una formación específica teórico-práctica para su manipulación, tomando como referencia la reciente norma UNE EN 58451 “FORMACIÓN DE LOS OPERADORES DE CARRETILLAS DE MANUTENCIÓN HASTA 10.000 KG”. 

¿Qué requisitos son necesarios para la utilización de carretillas elevadoras por la vía pública?

Los requisitos serian el cumplir con la normativa de tráfico, esto es deberían tener seguro obligatorio del vehículo ya que “La exclusión de las tareas industriales o agrícolas de la consideración de hechos de la circulación, prevista en el apartado 2 del artículo 3 del RRCSCVM, se circunscribe a los terrenos o ámbitos destinados a dichas tareas, pero serán hechos de la circulación los que protagonicen los vehículos de motor agrícolas o industriales cuando circulen por las vías abiertas a la circulación de otros vehículos o peatones.” Por tanto ya de entrada el seguro seria obligatorio. También seria obligatorio el que estén matriculas ya que según el Art. 25 del capítulo 1 del RD 2822/1998, de 23 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Vehículos. “Para poner en circulación vehículos de motor, así como remolques y semirremolques de masa máxima autorizada superior a 750 kilogramos, será preciso matricularlos y que lleven las placas de matrícula con los caracteres que se les asigne, del modo que se establece en el anexo XVIII.” Los neumáticos deberán estar preparados para la circulación por la vía pública y como ya vimos en la primera de las preguntas será obligatorio el permiso de circulación.

¿Es exigible el uso del cinturón de seguridad en carretillas elevadoras? Ante la no utilización la guardia civil podría sancionar?

Según la guía técnica de los equipos de trabajo que cita textualmente “La necesidad de aplicar sistemas de retención en un equipo de trabajo móvil viene determinada por los riesgos a los que estén sometidos los trabajadores que manejan el equipo móvil de trabajo y los que se encuentran a bordo del mismo.” Por tanto viene definido como característica intrínseca a los equipos de trabajo móviles con trabajadores transportados, además de que viene establecido en el manual de instrucciones del fabricante, por lo que adquiere el rango de ley. Por supuesto que la guardia civil puede sancionar esa y otras conductas que no se ajusten a lo especificado en el código de circulación vigente dado que tienen la capacidad y potestad para ello.

En la empresa que trabajo tienen conectada la PRL con un Servicio de Prevención Ajeno. Ahora que estoy yo, y soy Técnico Superior en PRL-3 especialidades, me han designado como trabajador encargado de la PRL. Puede impartir la formación/información sobre PRL en general y específica por puestos de trabajo. Es válido esto. Gracias

Con respecto a la entrega de información de riesgos laborales derivada de la evaluación de riesgos como trabajadora designada, no hay problema ya que el art. 18 de la LPRL cita textualmente “….A fin de dar cumplimiento al deber de protección establecido en la presente Ley, el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban todas las informaciones necesarias en relación con:

  • Los riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo, tanto aquellos que afecten a la empresa en su conjunto como a cada tipo de puesto de trabajo o función.
  • Las medidas y actividades de protección y prevención aplicables a los riesgos señalados en el apartado anterior.
  • Las medidas adoptadas de conformidad con lo dispuesto en el artículo 20 de la presente Ley.

En las empresas que cuenten con representantes de los trabajadores, la información a que se refiere el presente apartado se facilitará por el empresario a los trabajadores a través de dichos representantes; no obstante, deberá informarse directamente a cada trabajador de los riesgos específicos que afecten a su puesto de trabajo o función y de las medidas de protección y prevención aplicables a dichos riesgos.

2. El empresario deberá consultar a los trabajadores, y permitir su participación, en el marco de todas las cuestiones que afecten a la seguridad y a la salud en el trabajo, de conformidad con lo dispuesto en el capítulo V de la presente Ley.

Los trabajadores tendrán derecho a efectuar propuestas al empresario, así como a los órganos de participación y representación previstos en el capítulo V de esta Ley, dirigidas a la mejora de los niveles de protección de la seguridad y la salud en la empresa.”. Por tanto no hay problema alguno en su entrega.

Con respecto al tema de la formación, art 19 de la LPRL cita textualmente “….1. En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo.

La formación deber estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario.

2. La formación a que se refiere el apartado anterior deber impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada de trabajo o, en su defecto, en otras horas pero con el descuento en aquélla del tiempo invertido en la misma. La formación se podrá impartir por la empresa mediante medios propios o concertándola con servicios ajenos, y su coste no recaer en ningún caso sobre los trabajadores”. Por tanto según cita la empresa puede realizar con medios propios, por tanto tu tendrías formación y conocimiento para realizar dicha formación, no obstante esta formación deberá ser auditada para que sea efectivamente legal ya que según el capítulo V, art 29, 2 del reglamento de los servicios de prevención que cita” Las empresas que no hubieran concertado el servicio de prevención con una entidad especializada deberán someter su sistema de prevención al control de una auditoría o evaluación externa. Asimismo, las empresas que desarrollen las actividades preventivas con recursos propios y ajenos deberán someter su sistema de prevención al control de una auditoría o evaluación externa en los términos previstos en el artículo 31 bis de este real decreto, que dice “La auditoría del sistema de prevención de las empresas que desarrollen las actividades preventivas con recursos

propios y ajenos tendrá como objeto las actividades preventivas desarrolladas por el empresario con recursos propios y su integración en el sistema general de gestión de la empresa, teniendo en cuenta la incidencia en dicho sistema de su forma mixta de organización, así como el modo en que están coordinados los recursos propios y ajenos en el marco del plan de prevención de riesgos laborales. Por tanto y resumiendo no hay problema en que impartas la formación, ya que siendo poseedora de las 3 especialidades en materia preventiva tendrás cubierto el abanico de riesgos existentes en tu actividad, eso sí sometiendo esa parte a una auditoria externa, así como tampoco en la entrega de información derivada de la evaluación de riesgos.

¿Es obligatorio tener en la empresa un recurso preventivo?

En principio y como norma general no es obligatorio, pero como todo es matizable ya que según el art 22 bis del reglamento 39/1997 de los servicios de prevención que cita,

  1. De conformidad con el artículo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, la presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos, cualquiera que sea la modalidad de organización de dichos recursos, será necesaria en los siguientes casos:
  1. Cuando los riesgos puedan verse agravados o modificados, en el desarrollo del proceso o la actividad, por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollan sucesiva o simultáneamente y que hagan preciso el control de la correcta aplicación de los métodos de trabajo.
  2. Cuando se realicen las siguientes actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales:
  • Trabajos con riesgos especialmente graves de caída desde altura, por las particulares características de la actividad desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de trabajo.
  • Trabajos con riesgo de sepultamiento o hundimiento.
  • Actividades en las que se utilicen máquinas que carezcan de declaración CE de conformidad por ser su fecha de comercialización anterior a la exigencia de tal declaración con carácter obligatorio, que sean del mismo tipo que aquellas para las que la normativa sobre comercialización de máquinas requiere la intervención de un organismo notificado en el procedimiento de certificación, cuando la protección del trabajador no esté suficientemente garantizada no obstante haberse adoptado las medidas reglamentarias de aplicación.
  • Trabajos en espacios confinados. A estos efectos, se entiende por espacio confinado el recinto con aberturas limitadas de entrada y salida y ventilación natural desfavorable, en el que pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables o puede haber una atmósfera deficiente en oxígeno, y que no esté concebido para su ocupación continuada por los trabajadores.
  • Trabajos con riesgo de ahogamiento por inmersión, salvo lo dispuesto en el apartado 8.a) de este artículo, referido a los trabajos en inmersión con equipo subacuático.

 

  1. Cuando la necesidad de dicha presencia sea requerida por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, si las circunstancias del caso así lo exigieran debido a las condiciones de trabajo detectadas.

 

  1. En el caso al que se refiere el párrafo a) del apartado anterior, la evaluación de riesgos laborales, ya sea la inicial o las sucesivas, identificará aquellos riesgos que puedan verse agravados o modificados por la concurrencia de operaciones sucesivas o simultáneas. En los casos a que se refiere el párrafo b) del apartado anterior, la evaluación de riesgos laborales identificará los trabajos o tareas integrantes del puesto de trabajo ligados a las actividades o los procesos peligrosos o con riesgos especiales. En ambos casos, la forma de llevar a cabo la presencia de los recursos preventivos quedará determinada en la planificación de la actividad preventiva a que se refieren los artículos 8 y 9 de este real decreto. En el caso señalado en el párrafo c) del apartado anterior, sin perjuicio del cumplimiento del requerimiento efectuado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, el empresario procederá de manera inmediata a la revisión de la evaluación de riesgos laborales cuando ésta no contemple las situaciones de riesgo detectadas, así como a la modificación de la planificación de la actividad preventiva cuando ésta no incluyera la necesidad de la presencia de los recursos preventivos.
  2. La presencia se llevará a cabo por cualesquiera de las personas previstas en los apartados 2 y 4 del artículo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, debiendo el empresario facilitar a sus trabajadores los datos necesarios para permitir la identificación de tales personas.La ubicación en el centro de trabajo de las personas a las que se asigne la presencia deberá permitirles el cumplimiento de sus funciones propias, debiendo tratarse de un emplazamiento seguro que no suponga un factor adicional de riesgo, ni para tales personas ni para los trabajadores de la empresa, debiendo permanecer en el centro de trabajo durante el tiempo en que se mantenga la situación que determine su presencia.
  3. La presencia es una medida preventiva complementaria que tiene como finalidad vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas en relación con los riesgos derivados de la situación que determine su necesidad para conseguir un adecuado control de dichos riesgos. Dicha vigilancia incluirá la comprobación de la eficacia de las actividades preventivas previstas en la planificación, así como de la adecuación de tales actividades a los riesgos que pretenden prevenirse o a la aparición de riesgos no previstos y derivados de la situación que determina la necesidad de la presencia de los recursos preventivos.
  4. Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe un deficiente cumplimiento de las actividades preventivas, las personas a las que se asigne la presencia:
  • Harán las indicaciones necesarias para el correcto e inmediato cumplimiento de las actividades preventivas.
  • Deberán poner tales circunstancias en conocimiento del empresario para que éste adopte las medidas necesarias para corregir las deficiencias observadas si éstas no hubieran sido aún subsanadas.
  1. Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe ausencia, insuficiencia o falta de adecuación de las medidas preventivas, las personas a las que se asigne la presencia deberán poner tales circunstancias en conocimiento del empresario, que procederá de manera inmediata a la adopción de las medidas necesarias para corregir las deficiencias y a la modificación de la planificación de la actividad preventiva y, en su caso, de la evaluación de riesgos laborales.

 

  1. La presencia de recursos preventivos en el centro de trabajo podrá también ser utilizada por el empresario en casos distintos de los previstos en el artículo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, siempre que sea compatible con el cumplimiento de sus funciones.
  2. Lo dispuesto en el presente artículo se entiende sin perjuicio de las medidas previstas en disposiciones preventivas específicas referidas a determinadas actividades, procesos, operaciones, trabajos, equipos o productos en los que se aplicarán dichas disposiciones en sus propios términos, como es el caso, entre otros, de las siguientes actividades o trabajos:          
  • Trabajos en inmersión con equipo subacuático.
  • Trabajos que impliquen la exposición a radiaciones ionizantes.
  • Trabajos realizados en cajones de aire comprimido.
  • Trabajos con riesgo de explosión por la presencia de atmósferas explosivas.
  • Actividades donde se manipulan, transportan y utilizan explosivos, incluidos artículos pirotécnicos y otros objetos o instrumentos que contengan explosivos.
  • Trabajos con riesgos eléctricos.
  1. Cuando existan empresas concurrentes en el centro de trabajo que realicen las operaciones concurrentes a las que se refiere el apartado 1.a) de este artículo, o actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales, a los que se refiere el apartado 1.b), la obligación de designar recursos preventivos para su presencia en el centro de trabajo recaerá sobre la empresa o empresas que realicen dichas operaciones o actividades, en cuyo caso y cuando sean varios dichos recursos preventivos deberán colaborar entre sí y con el resto de los recursos preventivos y persona o personas encargadas de la coordinación de las actividades preventivas del empresario titular o principal del centro de trabajo.
  2. La aplicación de lo previsto en este artículo no exime al empresario del cumplimiento de las restantes obligaciones que integran su deber de protección de los trabajadores, conforme a lo dispuesto en el artículo 14 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

En resumen cuando exista riesgos de especial peligrosidad, en riesgos que puedan verse agravados por la concurrencia de actividades empresariales y cuando lo requiera la inspección de trabajo, será necesario y la persona que realice las funciones de recurso preventivo deberá ser una persona designada por el empresario con la formación de nivel básico 50h/60h en caso de que sea industria o construcción.

¿Existe la obligación para los trabajadores de aceptar la designación o asignación como recurso preventivo de presencia por parte de la empresa?.

La respuesta es afirmativa y vamos a justificarla. El recurso preventivo puede ser un trabajador designado o miembro del servicio de prevención propio, y está obligado como consecuencia de que las funciones son acordes a su nivel de cualificación, pero también puede ser un trabajador de la empresa, siempre que tenga la formación necesaria de nivel básico 50h/60h según sea industria o construcción. La base doctrinal y legal seria por:

  • Poder de dirección: Facultad del empresario para determinar en qué consisten las prestaciones en base al contrato de trabajo, este poder lo otorga la constitución y el ET, y por tanto el trabajador tiene el deber de cumplir las órdenes ajustadas a derecho.
  • Ius Variandi: Facultad del empresario de modificar, con límites, las condiciones de trabajo en función de los cambios de organización de la empresa. Modificaciones no sustanciales en el contenido del trabajo, por tanto las funciones de recurso preventivo forma parte de ius variandi siempre que no exista vejación o riesgo inminente, por tanto es una movilidad funcional ( posibilidad del empresario de ocupar a los trabajadores en distintas actividades siempre que se tenga la formación necesaria, no nos tocan ni jornada ni horario etc…), por tanto la asignación como recurso preventivo no altera las condiciones de su contrato  y no supone una orden abusiva.

Por tanto si el empresario si el empresario puede ser objeto de sanción por infracción en materia de recursos preventivos y trabajadores asignados, la ley le concede la capacidad para su designación o asignación y por otra parte el trabajador asignado como recurso preventivo viene obligado a su aceptación en base al poder de dirección que le otorga la ley y la asignación de las nuevas funciones forman parte del ius variandi que tiene el empresario en la relación laboral, dado que no implica una modificación sustancial de las condiciones del trabajo.

Soy Ingeniera Tecnica Agricola y tengo el curso PRL básico. Mi marido es autonomo y su actividad es en invernaderos. ¿Yo podría realizarle el plan de prevencion de riesgos laborales, salvo la vigilancia de la salud que sería llevada cabo por la mutua? Saludos.  

No podrias asumir el sistema de gestion en prevención de riesgos laborales, dado que segun el  REAL DECRETO 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. BOE nº 27 31-01-1997, tal actividad se podría realizar mediante lo expuesto en...
CAPÍTULO III. Organización de recursos para las actividades preventivas
Artículo 10: Modalidades
1.  La organización de los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas se realizará por el empresario con arreglo a alguna de las modalidades siguientes:
a.  Asumiendo personalmente tal actividad.
b.  Designando a uno o varios trabajadores para llevarla a cabo.
c.  Constituyendo un servicio de prevención propio.
d.  Recurriendo a un servicio de prevención ajeno.
2. En los términos previstos en el Capítulo IV de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, se entenderá por servicio de prevención propio el conjunto de medios humanos y materiales de la empresa necesarios para la realización de las actividades de prevención, y por servicio de prevención ajeno el prestado por una entidad especializada que concierte con la empresa la realización de actividades de prevención, el asesoramiento y apoyo que precise en función de los tipos de riesgos o ambas actuaciones conjuntamente.
3. Los servicios de prevención tendrán carácter interdisciplinario, entendiendo como tal la conjunción coordinada de dos o más disciplinas técnicas o científicas en materia de prevención de riesgos laborales.

Para asumir el empresario tal actividad este se debera regir por...
Artículo 11: Asunción personal por el empresario de la actividad preventiva
1.  El empresario podrá desarrollar personalmente la actividad de prevención, con excepción de las actividades relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores, cuando concurran las siguientes circunstancias:
a.  Que se trate de empresa de hasta diez trabajadores.
b.  Que las actividades desarrolladas en la empresa no estén incluidas en el anexo I.*
c.  Que desarrolle de forma habitual su actividad profesional en el centro de trabajo.
d.  Que tenga la capacidad correspondiente a las funciones preventivas que va a desarrollar, de acuerdo con lo establecido en el capítulo VI. ( Formación nivel básico).
2.  La vigilancia de la salud de los trabajadores, así como aquellas otras actividades preventivas no asumidas personalmente por el empresario, deberán cubrirse mediante el recurso a alguna de las restantes modalidades de organización preventiva previstas en este capítulo.
 
CAPÍTULO VI Funciones y niveles de cualificación 
Artículo 35: Funciones de nivel básico
 1. Integran el nivel básico de la actividad preventiva las funciones siguientes:
a.  Promover los comportamientos seguros y la correcta utilización de los equipos de trabajo y protección, y fomentar el interés y cooperación de los trabajadores en una acción preventiva integrada.
b.  Promover, en particular, las actuaciones preventivas básicas, tales como el orden, la limpieza, la señalización y el mantenimiento general, y efectuar su seguimiento y control.
c.  Realizar evaluaciones elementales de riesgos y, en su caso, establecer medidas preventivas del mismo carácter compatibles con su grado de formación.
d.  Colaborar en la evaluación y el control de los riesgos generales y específicos de la empresa, efectuando visitas al efecto, atención a quejas y sugerencias, registro de datos, y cuantas funciones análogas sean necesarias.
e.  Actuar en caso de emergencia y primeros auxilios gestionando las primeras intervenciones al efecto.
f.  Cooperar con los servicios de prevención, en su caso.

2. Para desempeñar las funciones referidas en el apartado anterior, será preciso:
a.  Poseer una formación mínima con el contenido especificado en el programa a que se refiere el Anexo IV y cuyo desarrollo tendrá una duración no inferior a 50 horas, en el caso de empresas que desarrollen alguna de las actividades incluidas en el Anexo I, o de 30 horas en los demás casos y una distribución horaria adecuada a cada proyecto formativo, respetando la establecida en los apartados A y B, respectivamente, del Anexo IV citado, o,
b.  poseer una formación profesional o académica que capacite para llevar a cabo responsabilidades profesionales equivalentes o similares a las que precisan las actividades señaladas en el apartado anterior, o,
c.  acreditar una experiencia no inferior a 2 años en una empresa, institución o Administración Pública que lleve consigo el desempeño de niveles profesionales de responsabilidad equivalentes o similares a los que precisan las actividades señaladas en el apartado anterior.
En los supuestos contemplados en los párrafos b) y c), los niveles de cualificación preexistentes deberán ser mejorados progresivamente, en el caso de que las actividades preventivas a realizar lo hicieran necesario, mediante una acción formativa de nivel básico en el marco de la formación continua.

3. La formación mínima prevista en el párrafo a) del apartado anterior se acreditará mediante certificación de formación específica en materia de prevención de riesgos laborales, emitida por un servicio de prevención o por una entidad pública o privada con capacidad para desarrollar actividades formativas específicas en esta materia.
 *Anexo I
 
a.  Trabajos con exposición a radiaciones ionizantes en zonas controladas según R.D. 53/1992, de 24 de enero, sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes.
b.  
Trabajos con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, y en particular a agentes cancerígenos, mutagénicos o tóxicos para la reproducción, de primera y segunda categoría, según R.D. 363/1995, de 10 de enero, que aprueba el Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas, así como R.D. 1078/1993, de 2 de julio sobre clasificación, envasado y etiquetado de preparados peligrosos y las normas de desarrollo y adaptación al progreso de ambos.
c.  Actividades en que intervienen productos químicos de alto riesgo y son objeto de la aplicación del R.D. 886/1988, de 15 de julio y sus modificaciones, sobre prevención de accidentes mayores en determinadas actividades industriales.
d.  Trabajos con exposición a agentes biológicos de los grupos 3 y 4, según la Directiva 90/679/CEE y sus modificaciones, sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados a agentes biológicos durante el trabajo.
e.  
Actividades de fabricación, manipulación y utilización de explosivos, incluidos los artículos pirotécnicos y otros objetos o instrumentos que contengan explosivos.
f.  Trabajos propios de minería a cielo abierto y de interior, y sondeos en superficie terrestre o en plataformas marinas.
g.  Actividades en inmersión bajo el agua.
h.  Actividades en obras de construcción, excavación, movimientos de tierras y túneles, con riesgo de caída de altura o sepultamiento.
i.  Actividades en la industria siderúrgica y en la construcción naval.
j.  Producción de gases comprimidos, licuados o disueltos o utilización significativa de los mismos.
k. Trabajos que produzcan concentraciones elevadas de polvo siliceo.
l.  
Trabajos con riesgos eléctricos en alta tensión
Por tanto a modo de resumen,  tu no podrías asumir la actividad preventiva,  a menos que fueras trabajadora de la empresa de tu marido, asumieras la actividad preventiva como trabajadora designada, y la actividad no estuviera contemplada en el anexo I del presente reglamento. En el supuesto de que la actividad estuviera contemplada en el citado anexo debería recurrir a un servicio de prevención ajeno.
Espero haber respondido a tu pregunta,  recibe un cordial saludo.

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